A lo largo de mi carrera, he escuchado todo tipo de chistes acerca de los abogados y de hecho, me he vuelto sumamente sarcástica en torno a ellos, pues siempre he creído que “si no puedes con el enemigo es mejor unirte a él”, sin embargo, aunque yo misma los haga e incluso celebre, lo cierto es que, lo verdaderamente preocupante no es la fama de la profesión, sino escuchar de parte de los clientes que prefieren muchas veces aventurarse en una gestión legal sin asesoría, pues los abogados todo lo complican. Y es que, un mismo texto e interpretación de la Ley para cada profesional del Derecho es totalmente diferente.
Lo que me lleva a recordar las tantas veces que un negocio esta prácticamente cerrado, sin embargo, no se llega a concretar porque el abogado de la otra parte lo complico, dilato o tergiverso, situación que sólo puedo atribuir a dos factores: uno, mi colega si está cuidando los intereses de su cliente, por tanto, se esfuerza por garantizarle el mejor trato, o dos, quiere justificar sus “justos” honorarios profesionales de alguna manera, lamentablemente la peor manera.
Si estamos frente al primer escenario, no tengo duda, que ambas partes llegaran al mejor acuerdo, eso incluye a sus respectivos abogados, pues aún hoy en día, en los negocios la mejor práctica es: ganar-ganar. De estar frente al segundo escenario, espero el cliente detecte las intenciones de su asesor legal y le haga saber sus reales propósitos, pues de no hacerlo lo más probable es que pierda una buena oportunidad de crecer, expandirse o posicionarse en el mercado, sin menoscabar la perdida de seriedad.
Por ello, es importante, que al contratar un Profesional del derecho, aunque la confianza es uno de los principales factores, también se debe evaluar, el idóneo más creativo, realista y efectivo, de manera que, le sepa explicar cuando las técnicas a utilizar son para lograr una mejor negociación, ya sea para obtener mas tiempo o un mejor precio, y no meras sugerencias caprichosas. Al igual, que sea capaz de recomendar un acuerdo antes de un engorroso y costoso juicio.
Por tanto, antes de decidir entrar en una gestión legal sin asesoramiento legal, recuerde que en el derecho como en cualquier otra profesión, existen diversos tipos de Abogados, por tanto, busque uno a la medida de sus problemas y de sus necesidades, que de seguro ese no lo decepcionara e incluso pueda que celebre con usted, muchos chistes acerca de su ocupación.
MGTER. MARLENE ESCUDERO
ABOGADA
CORPO JURIDICO
